Aire

Los Pixies quedaron atrás. No como música ni como mi banda favorita. Quedan atrás como una serie de momentos vividos que para bien o para mal ya fueron. La nostalgia pesa y aferrarse a esos momentos solo suman toneladas en mi ya prominente joroba. En el fondo del livejournal ahora comparto esta imagen:


Es una maravillosa y estética pesadilla de la Naturaleza; una tarántula infectada con cordyceps. El cordyceps es un tipo de hongo que en algunas selvas sirve como un eficiente control de plagas, se ensaña particularmente con los insectos: el insecto lo contrae, muere a las pocas horas o dias, según sea el caso, y el hongo crece sobre su cadáver erigiendo felices obras escultóricas que seguro Francis Bacon o Damian Hirst envidiarían. Es una bizarrísima forma de manifestar eso del círculo de la vida, de que los muertos alimentan a los vivos. Por veces tengo que acordarme de este tipo de entrañables fenómenos porque la ilusión del ego va ganando; no me queda ni un atisbo de duda de que no solo cada respiro nos acerca más al fin sino que también cada respiro clava más al ego en el espíritu. Lo sufro con mis mayores, incluso con mis maestros quienes con toda su sabiduría no pueden evitar que el ego sea una notable ruptura entre lo que predican y lo que ejercen. De momento, sin energías para confrontaciones, solo me siento en última fila y tomo notas.

Aunque Castaneda diga lo contrario, alguna forma habrá de llegar a viejo y no sufrir el terror adyacente de la senilidad. En tiempo presente y en la edad que me toca vivir a últimas me siento decepcionado, vano y sin energías. La teoría me la se, pero la práctica pareciera una lejana frontera física. Ni siquiera me alcanza el ánimo para los mapas ontológicos. Lo que más me ha situado a últimas es The Descendants, y quizá Ranging Bull. Vi Ranging Bull hace 10 o 15 años e incluso de aquella ya sabía que escenas como estas no tardaría mucho en experimentarlas:
La escribió Paul Schrader, al menos lo que vale la pena, que es la relación entre hermanos. Quiero a Paul Schrader de psicólogo o confesor, da igual. El tipo además realizó Affliction, en la cual también hay algún par de escenas que profetizaban algunos dramas propios.

Luego hay quién dice que el arte no sirve para nada. O que el arte es exclusivo del ser humano. Ha ha.

Año nuevo, blogs nuevos...

Ya había anunciado que mi tag de comics  ahora esta en el Teporocho Reader´s, con la inteción de postear lago mas seguido este año. En el mismo tenor, mi tag de cine, por mucho el mas prolífico en este livejournal y del cual he extrañado escribir algo sobre sendas películas como Tree of Life, ahora se encuentra a Bromuro de Plata e incia con algo sobre la película con la que comenzo todo para mí y que aun sigue teniendo bastante importancia en lo que parece ser el aquí y ahora de mi vida.

Finalmente, a pesar de que anuncie que me zafaba de este blog tras un arranque de no se que, he de decidio que he de seguir usandolo para postear bajo la dinámica de diario a modo de historieta, caricatura o mero garabato. La intención es hacerlo diario, así que ya vere como empiezo a hacerlo hoy mismo...

Por lo demás, a darle con el 2012...

(no subject)

Soy un defequense wanabe. No un chilango; quiero ser un defequense. Tendra unos tres años en que mi fascinación pueblerina me genera cantidad de emociones cada vez que llego a a Obseravatorio y pilló el metro a donde sea que quiera que vaya. Quizá si viviera el DF en un sentido cotidiano sería otra cosa, pero como visitante casual, el DF y los defequenses me son motivo de asombro, jovialidad y hasta, si se me permite, de aventura. Para todos los fines y propósitos, el Distrito Federal me es un gran dragón que me engulle en maneras que, si no son espectaculares, si que son significativas.



Ahora, con unos 200 mililitros de Chivas Reagal encima, me apetece romper el silencio de mi anodino blog (mi pseudo reseña de Thor amerita un "meh") con una circunstancial y nada exótica visita al DF salvedad de la condición etílica. Sin embargo, quizá salir de la norte de la Doctores hacia mi pueblerino rancho tenga alguna especie de mérito considerando que mi estado consciente solo puede poner la atención en una sola cosa (no en las ocho que dice Grant Morrison). De repente me pilló pensando en cachalotes que a dos mil metros bajo el mar son una mera llave de envidia poética mientras aca en la superficie hasta la relatividad de Einstein, por comparación, parece poca cosa. Me pilló pensando en el final de cierta historia donde la protagónica en un rollo muy zen captura que todo lo que fuera su vida es la Vida, pero que también lo es todo lo que pudo ser y todo lo que jamás imagino que pudiera ser. Tonteras que me pasan en un viaje medio ebrio desde la estación Niños Heroes hasta Observatorio.



Y si dijera que en el sueño mas plancentero que he tenido en unos cuantos meses visite la casa de un cazador de angeles que poco o nada tiene que ver con aquellos que describe Clement, el que conocí padece una sincera patología contra los seres alados y que me aseguro que los angeles solo "poseen las almas que cuidan", como dando a entender que no nos cuidan ni por vocación y que muy a regañadientes se aguantan  el celo luciferiano de que no tienen alma propia, y que mi medio vocación a lo John Constantine cobra tintes de sincera ficción o de dogmas  cintológistas, no me extrañaría que quién llegara a leer esto me de por un sincero mitómatno (que, hey, por costo, no compre en el Sotano el segundo volumen de los Mitos Griegos de Robert Graves).

Además, en el canal Judicial esta un Nacho Trelles de 95 años escupiendo las verdades de un sincero país en ruinas: "El futbol no es México, pero México tiene futbol". Y el problema de la idiosincracia nacional lo aborda con la certeridad de un Guillermo Tell: "para un futbolista el privilegio es el de jugar; las demas circunstancias (monetarias, de fama) son imposiciones de pantalón largo". Carajo, voy a votar por él para presidente...




Por ningún motivo en particular, o quizá si pero no uno que identifique, de Xalapa al DF me apetece terminar con este blog. Una confesión culpable: le he dedicado muchas chaquetas a la artificialidad en la forma de este esperpeto Televisa:



Ciao.

Thor, de Kenneth Branagh


 
¿Quién fuera a pensar que en los colmos de la regurgitación del cine de consumo a algún chalado productor se le pudiera ocurrir que un actor/director de corte y formación shakespereana fungiera como director de la adapción del mítico Thor, el otrora comic creado por Stan Lee y Jack Kirby? Porque, siendo francos sobre el resultado, la decisión fue brillante. Kenneth Branagh es un actor siempre sobresaliente, pero como director quizá por veces es un tanto dsiparejo, especialmente cuando no aborda adaptaciones de Shakespeare. No cabe duda de que con su Mary Shelley´s Frankenstein demostraba que el acentuar las emociones puras en cintas mas o menos de género fantástico le venía bien, que sabe mover la cámara en favor de la emoción que busca evocar.

Con Thor, Branagh logra la mejor película de la Marvel Studios pues resulta que todo su meollo con Shakespeare esta muy en sintonía con los temas grandiculentes y rebozantes de hipérbole que caracterizaban las creciones del Rey de los comics: Kirby era a su modo un obsesivo mitólogo y su interés siempre era por esas proyecciones que exploraban el universo ya fuera con fundamentos de ciencia ficción (The Fantastic Four, Hulk) o la mitología (The Ethernals, Thor, The Fourth World para la DC). En la cinta se realza el escenario único que es el Asgard kirbiesco, se le saca jugo visual y logra evocaciones muchisimo más fuertes que las requeridas por la historia de Thor y Loki bajo la sucesión al trono de Odín, siendo esta una parabola de niños babosos que aún tienen mucho que aprender, pero tan típico de Kirby, niños babosos cuyas travesuras tienen que ver con guerras con gigantes de hielo o la destrucción de esos miserables mortales de Migrard (planeta Tierra, para nosotros). Por partes iguales y bien balanceadas, tenemos a Thor compartierndo momentos en plano holandes junto al Hopkins serio y dramático de Titus pero tambien los tiene de humor, en especial durante su estancia en la Tierra, junto a Natalie Portman y Skargard.




Mucho del encanto de la cinta es que la trama, basicamente una introducción al personaje, desarrolla su importancia sobre los eventos en Asgard y no tanto sobre los de la Tierra. Dicho de otra manera: es una cinta más de fantasía mitológica que de superhéores. Son muchos los fans del género que no entienden que Kirby terminó con los superhéroes ya para dedicarse al a hiperbóle de lleno creando mundos y personajes que hacen palidecer a cualqueir panteón mitológico clásico. Thor y Asgard fueron el primer gran salto de grandilocuencia de Kirby hacia cosas mas interesantes que un fulano con superpoderes siempre rescatando a la chica del supervillano del mes.

A resaltar dos cosas: el cast es fabuloso. Chris Helmworth queda hecho un instantáneo superestrella, y sale bien librado de la compaía de sus mas veteranos y ya laureados coestrellas como Anthony Hopkins, Skellan Skargard y la mismísima Natalie Portman; lo mismo se puede decir de Tom Hiddlestom, quién hace del travieso y siempre confundido Loki. El segundo rubro es la exquisites en los detalles de producción, todo lo que es el diseño de Asgard y de sus guerreros, del mismo Thor y su martillo, son magníficos. Los efectos especiales, en particular el Destructor, se siente un poco parco y a mi parecer con razón estética: Branagh parece querer darle un saborcito muy a lo Harryhausen a sus criaturas qué también viene muy bien en sintonía con el discurso a lo Kirby.

En fin, una película muy bien resuelta, de esas que son palomeras y emocionan porque mas que el mero efecto especial o el exceso de un protagónico de renombre, atrás de la cinta hay un fulano con un punto de vista autoral que la sabe resolver en torno a lo que importa: el desarrollo de personajes a partir de una trama. Hasta les perdono las escenas incluidas a fuerza, la inclusion con calzador de Hawkeye y la típica escenita de Nick Fury, todo para que nos vendan The Avengers (de la cual, con Joss Whedon como director, tendre mis reservas).

"Salvando al Soldado Pérez" de Beto Goméz



Salvando al Soldado Pérez
tiene todo lo necesario para ser una fantástica cinta, incluso una clásica. Desde el título que hace referencia y parodia a Saving Private Ryan de Spielberg pareciera que en esta ocasión hay un grupo de creadores de cine que tienen una idea de algo que bien pudiera ser lo mismo comercial que sátira fina. El cartel y el trailer de la pelí aún nos venden meollo interesante: el narco mas poderoso de México tiene que ir a rescatar al soquete de su hermano, enlistado como soldado gringo, en plena guerra contra Irak y jugarse el perdón de su santísima madre, cosa que como idea por si sola ya evoca cantidad de cosas que deseo ver en la cinta. Ya sentado en el cine, comienza la pelí y los recursos que estan a cada toma y cuadro de la película no solo son suficientes, me atrevería a decir que son bastos: buen casting que incluye a algunos actores de peso, locaciones desérticas irakies creibles, muchos buenos props de armas, vehículos militares gringos, vestuario para narcos, militares gringos y resistencia irakie y efectos especiales decentes. Incluso, el guión comienza bien tratando de establecer la situación y a los personajes.

Conocemos a Don Julian, el capo que llega a ver a su casi moribunda madre y quién le da la misión de rescatar a Juan, al carnal perdido en acción. La naqueza todo poderosa de Don Julian recuerda a la del lejendario Tony Montana de Scarface, incluyendo mansión con zoológico, todo su moviliario con la firma de su nombre, pistolas de oro, su avión privado e, incluso, el desdén de su santurrona madre. El asunto de recastar al carnal perdido en Irak, la premisa no es la de lavar la culpabilidad tras el chantaje emocional de una madre como en Saving Private Ryan, el asunto realmente gira en torno a si un narco tan cabrón, culero y millonario como Don Julian tendría alguna especie de redención si logra rescatar a su hermano. El asunto de la redención se extiende cuando muy a lo The Dirty Dozen el capo y su consiglieri tienen que encontrar y reclutar a los viciosos sicarios, asesinos y cultivadores de tomates quienes acompañaran a Julian en su misión. El siguiente paso argumental es, en efecto, infiltrarse clandestinamente en la guerra de Irak para encontrar y rescatar al fulano. Y aquí es donde entraría todo el grueso de lo que esperariamos encontrar: la infinidad de situaciones comico/tragicas y plenas de acción de unos idiosincráticos narcos lidiando con las circunstancias de un terroritorio completamente ajeno a ellos, lleno de peligrosos insurgentes irakies y supertecnológicos militares gringos acosandolos todo el tiempo: esto es el material de leyenda, lleno de acción, comedia y hasta algo de minidrama muy a lo Three Kings o Kelly´s Heores.Collapse )

Lo que pasa en mi cabeza en un minuto aprox.

2 segs. Las tareas de maestría.
6 segs. Remordimiento del poco tiempo que dedico a las tareas de maestria.
10 segs. "It’s a terrible love that I’m walking with, It’s quiet company, it’s quiet company"


4 segs. Palabras pinches, como: "futuro".
2 segs. En ti.
2 segs. En ti también.
6 segs. Entrenarme como terrorista ontológico.
8 segs. ¿Calorcito? ¿Twitear hasta cuando cagas? ¿Fiabilidad en telefonía celular? Ja. Mirad al Sol eyacular...en serio...


2 segs. Aunque ni te lo imaginas, en ti también.
7 segs. Tratando de entender como que logro nada haciendo tanto. O logrando tanto haciendo nada. Ya no se.
3 segs. Unipolar. Bipolar. Personalidad mùltiple. Lo que sea. Si reconocen su locura, las damas son disfrutabilísimas.
6 segs. No, no voy a hacer ningún bestseller. Pero tampoco me puedo seguir haciendo pendejo..."instant karma is gonna get you"...ya.


1 seg. No importas.
1 seg. Espero alguién en el opuesto mio experimente lo que yo siento en la mañanas al hechar a correr...

"The Agony and the Ecstasy of Phil Spector" de Vikram Jayanti



Alguna vez escribí que Let it Be debió de ser una evidencia fiscal para que encerraran a Phil Spector en la carcél. Claro, le encerraron por el homicidio de Lana Clarkson, actriz losser devenida a mesera y quién termino con una bala en la cabeza, supuestamente por obra del creador del Wall of Sound. The Agony and the Ecstasy of Phil Spector es el tipo de película o documento que de vez en vez me regala toda una serie de relaciones culturales de inmanencia sobre los tópicos que me interesan, como bien pudieran ser The Beatles o, sorpresa, el cine de Martin Scorsese. Este documental entrevista al productor cuando estaba a punto de su segundo juicio por el ya comentado asesinato (el primer juicio se declaro nulo) y mientras se nos presentan los cortos de entrevista junto con sus reacciones durante la presentación de evidencias y testimonios en el juicio queda claro que él aún sabe lo que sabemos hoy: encerrado de por vida.

A pesar de que el morbo de ver el montaje de Phil Spector juzgado por homicido con el de Phil Spector hablando de toda su vida como uno de los productores mas influyentes de la música pop del siglo XX y además aderezado con algunas de dichas melodías (¡tres! tres rolas del Let it Be...cada vez que alguién gasta dinero en una versión original de The Beatles para su pelí es definitivamente un fulano que o tiene dinero para desperdiciar o un cariño muy especial por su película) a los pocos minutos desaparece porque Spector es una figura harto carismática: queda claro desde el principio que este juicio poco tiene que ver con el asesinato; es el juicio de una vida de un forastero poco complaciente con el status quo de la época que fuera que le toco vivir.

La verdad, es que el tipo es un genio. Sera un loco, depravado y vicioso de amenzar a medio mundo con un arma (incluyendo a Ramones), pero no se le puede negar el hecho de que es un chingado genio. No podía dejar de sentir ternurita cada vez que contaba como le salía algo mal, desde su exótico peinado en pleno juicio hasta declarar que el sorprende que a Bob Dylan le consideren arte; o como su mirada, medio enterrado entre hombros, dejaba entre ver como es que toda su vida, todo lo que fuera de ella desde "Be my Baby" hasta "Imagine" con John Lennon quedaban en una repisa inferior a la de todo tipo de demonios que posee. Collapse )

"217 hours" de Danny Boyle


Ya a estas alturas ¿que más se puede decir de Danny Boyle? Quizá solo medir las crestas y pendientes de una carrera cinematográfica ya muy proficiente de género y recursos cinemtagráficos. Con 127 Hours el escoses se hecha un clavado en la instrospección personal de un fulano cuyo ego literalmente le cae encima en forma de una piedra que lo deja atascado en el ano del mundo. Basado en la historia real de un tal Aaron Ralston, la pelí se enfoca basicamente en el rostro de James Franco y como es que con el pasar de las horas el protagonista vive los rictus emocionales y corporales de estar 5 dias con un brazo bajo una piedra sumido en un cañon y a sabiendas de que nadie, absolutamente nadie, tiene la menor idea de que él esta ahí.


Francamente se me hizo muchísimo mas efectiva Buried, en el tono de querer enmarcarnos en la situación del protagónico, pero eso no quitá que Boyle ofrezca una buena película, quizá ahora sí, pecando del uso de articuligios de marca: protagónico carismático, soundtrack compilado a gusto de los mamones de la NME, usos de split-screen, uso de diferentes formatos de video y, por supuesto, una edición soberbia: esta es una de esas películas que dependio en gran medida de lo acontecido en la sala de edición. También se me ocurre una observación quizá un tanto pedante: salvedad de Sunshine, todas las pelís de Danny Boyle han sido de relativo bajo presupuesto, y ya que su talento es indudable ¿no le valdría la pena intentar arriesgarse con algo de sabor menos indie? (aunque lamentablemente declaro que despues de Sunshine jamás haría una cosa semejante otra vez, muy a pesar de que le quedo una chulada de película); vaya, hasta Scorsese aprendio de Gangs of New York...

Eso sí, una pelí buena a secas. Bastante mas visible que la pelí indú que le dió "reconocimiento".

"True Grit" de los Cohen Bros.


Si a Serious Man es una película Woody Allen que Allen jamas pudiera lograr por ser Allen, True Grit es una pelicula Clint Eastwood que este jamas lograria hacer por ser Clint Eastwood (y tengo mucho afecto por la obra de Eastwood). Quizá True Grit es la mas anormal película de los Cohen y quizá no es lo que uno esperaría de ellos (que siendo francos, es una mamonería decir que se puede esperar algo en particular de los Cohen, salvedad de no saber que esperar), pero esas expectativas no quitan que lograron una obrita maestra del género.

La trama es un western clásico en el estricto sentido de la palabra: una chavalilla que necesita de un rudo vaquero para ir a balear al matón que dio al traste con su padre. Los Cohen en esta ocasión no satirizan, rompen, extienden o corroen las reglas del género: lo juegan en forma lineal y con su estilo deviene en una de las mas solidas películas que el género jamás ha visto, y siendo el western un género tan cinematográfico, decir que logran un corte épico sin rascar o siquiera asumir la pre-existencia de los estilos de Sergio Leone o Eastwood, pues bien podemos decir que True Grit es una obra maestra.

La marca Cohen esta impreganada en el manejo de personajes: el protagónico, Rooster Cogburn, es un viejo, gordo, borracho y parco marshall que solo jimotea sobre hitorias en sus viejos tiempos, y con este material Jeff Bridges logra otro icónico personaje a la altura de Jeff Lebowski. Le acompaña el quizá mitómano Laboeuf, interpretado por Matt Damon,un engreido Texas Ranger ensumido en su propia mitología y aquí es donde las decisiones de los autores son fascinantes: ya Eastwood hecho por piso la mitología del vaquero con Unforgiven, y aquí cuando Rooster jimotea sus aventuras o Labeouf presume su código texano, pareciera que los Cohen gustan en hacernos dudar si este par de imbéciles son tan imbéciles como aparentan, incluso desperdiciando balas en un tiroteo a pedazos de pan donde no queda muy claro si realmente tienen el tino o no...el principio de incertidumbre de A Serious Man de nueva cuenta. De hecho, es la justiciera niña de 14 años, Mattie, quién se postra desde el inicio de la película como el personaje mas certero, cierto y determinado a la cacería del fulanito aquel que le dio por matar a su padre, y la diestrísima actuación de  Hailee Steinfeld hace de está la actuación infantil/adolescente mas prodigiosa desde que Haley Joel Osmond decía todo friolento "veo gente muerta".

Luego, con una narración exacta, poco a poco surgen los simbolismos (el valle de la muerte de Ezequiel, entre esqueletos y serpientes, como preguntando si en el acto de la venganza realmente hay algo de sacralidad como la mitología griega tanto gusta en recetar) y el suspense de si el viejo farfullón y el mitómano estan a la épica altura que el climáx demanda. No diré si lo estan, pero diré que la película me emociono en el mas puro sentido de "¡que ganen los buenos, chingao!" y que por momentos lo que le sucede a Mattie me genero alguna emoción cuasi lagrimera. Los Cohen logran con sus propios artilugios narrativos un western que evoca aquellas emociones entre las miradas frias de Charles Bronson y Peter Fonda, o las chorrerías de Robert Redford y Paul Newman. Además, esta el equipo técnico, quienes por default siempre acompañan al duó: una preciosista fotografía de Roger Deakings más la música de Carter Burwell complementan una cinta tecnicamente impecable.

Mi pelí favorita del año pasado despues de Inception. Sobra decir que True Grit es una película que se puede ir a ver con cualquiera, lo mismo que la novia que el abuelo que uno solo, y no deja de ser disfrutabilísima. Pocas veces los Cohen seran tan aptos para "todas las audiencias".

Yo no se si estoy en una tremenda racha de buenas películas, o ya tengo un excelente olfato para lo que quiero ver, o mi gusto se ha vuelto menos exigente o que diablos, pero desde A Serious Man hasta True Grit la película mas flojita que he visto (y yo seleccionado, que me tuve que rifar The Green Hornet y Resident Evil 4 por invitación) en el cine fue Splice, y aún aquella tiene dos o tres buenos momentos. Quizá es mi estado mental...